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El homosexual es tan abominable como el que se casa con una divorciada

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Estamos enfrentando los últimos instantes del mundo como lo conocemos. Pronto entraremos en los últimos siete años de historia de nuestra humanidad y estos peligrosos tiempos son el resultado de un constante rechazo al Creador y a su palabra. El libre albedrío nos permite escoger entre la vida o la muerte, y la humanidad ha escogido la muerte; en el libro de Judas leemos: “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.” (Judas 1.3-8)

Esta frase dicha por Paul Washer: “El falso evangelio hace que el cerdo se sienta cómodo creyéndose oveja, mientras se sigue revolcando en el lodo” describe lo que está sucediendo en la actualidad, ya que encontramos adúlteros -entre otros- en muchas denominaciones “cristianas”, incluyendo a ministros, pastores y líderes. Así dice el Señor: “[…]el que se casa con la repudiada (divorciada), adultera.” (Mateo 19:9) ¿Cómo es que una denominación dice ser cristiana permite este tipo de abominaciones? Algunas pistas: engaño, negligencia y desinterés, por mencionar algunos, son los aliados de estas aberraciones. El mandamiento del Eterno es preciso: “No cometerás adulterio.” Adulterio es la traducción del hebreo נָאַף naáf; => relación ilegítima, inmundicia sexual: homosexualidad, prostitución, zoofilia, pedofilia, sexo anal, casarse con una divorciada, etc. (7° mandamiento, Éxodo 20:14) La Biblia es clara: si en vida del marido la mujer se uniere a otro varón, será llamada adúltera (Romanos 7.2-3)

La Palabra es precisa respecto a la fornicación: “no te echarás con varón como con mujer; es abominación. 23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión. 24 En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros, 25 y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores. (Levítico 18.22-24) Tenga presente Proverbios 17.15 “El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación a Jehová”.

¿Cómo podemos dar buen testimonio cristiano si al interior de nuestras familias los hijos se visten como hijas, con pelo largo, aretes, tatuajes, etc.? ¿Y si las hijas se visten como rameras exhibicionistas, con minifaldas, escotes, transparencias, ropa ceñida, exceso de pintura facial, etc.? Las desvergonzadas, atrevidas e irrespetuosas son hijas del diablo, almas adúlteras que sólo buscarán la amistad con el mundo y mentirán con todo descaro, sepa que: “El proceder de la mujer adúltera es así: come, y limpia su boca y dice: no he hecho maldad” (Proverbios 5.20)

La congregación no es más que la unión de varias personas que provienen de distintas familias. El nombre de Dios es blasfemado por denominaciones que están haciendo muy mal su trabajo en lugar de ganar a los pecadores para que se arrepientan, vivan en santidad y sean luces en el mundo; éstas meras “fraternidades religiosas” recorren mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacen dos veces más hijo del infierno. Con toda clase de psicología, filosofías y huecas sutilezas, han relativizado la palabra de Dios. La Biblia es clara, así dice el Señor: “No haya ramera de entre las hijas de Israel, ni haya sodomita (homosexual) de entre los hijos de Israel. No traerás la paga de una ramera ni el precio de un perro (homosexual) a la casa de Jehová tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno como lo otro.” (Deuteronomio 23.17-18)

Recuerde:

1 Corintios 6.9-10: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Proverbios 5.3-23: Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, su paladar es más blando que el aceite; Mas su fin es amargo como el ajenjo, Agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; Sus pasos conducen al Seol. Sus caminos son inestables; no los conocerás, Si no considerares el camino de vida. Ahora pues, hijos, oídme, Y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa[…]21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él considera todas sus veredas. 22 Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado. 23 El morirá por falta de corrección, Y errará por lo inmenso de su locura.”

Proverbios 6.24-35: “Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña. 25 No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos; 26 Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón. 27¿Tomará el hombre fuego en su seno. Sin que sus vestidos ardan? 28¿Andará el hombre sobre brasas. Sin que sus pies se quemen? 29 Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No quedará impune ninguno que la tocare[…]32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace. 33 Heridas y vergüenza hallará, Y su afrenta nunca será borrada. 34 Porque los celos son el furor del hombre, Y no perdonará en el día de la venganza. 35 No aceptará ningún rescate, Ni querrá perdonar, aunque multipliques los dones.

El Señor nos demanda santidad. “Tomará por esposa a una mujer virgen. 14…ni repudiada, ni infame ni ramera, sino tomará de su pueblo una virgen por mujer, 15 para que no profane su descendencia en sus pueblos; porque yo el Eterno soy el que los santifico.” (Levítico 21.13-15) Considere Romanos 7.2-3 “Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.” El casarse con la mujer de su prójimo (incluye divorciadas) es abominación, así dice el Señor: “como caballos[…], cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo. 9 ¿No había de castigar esto? Dijo el Eterno (Jehová). De una nación como esta, ¿no se había de vengar mi alma?” (Jeremías 5.8-9)

No se deje engañar: “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. 3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; 4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías (chistes torpes)…5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. 6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. 7 no seáis, pues, partícipes con ellos.” (Efesios 5.2-7) (Colosenses 3)

“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro padre que está en los cielos es perfecto.” (Mateo 5:48)

Sin embargo el diablo tiene engañado al mundo entero; el enemigo ha desarrollado una idea religiosa con una sutil diferencia, en la que ha adaptado filosofías huecas de las religiones orientales para que nosotros aceptemos la idea de que vivimos en una lucha entre el bien y el mal, pero esa sutileza de la serpiente es completamente falsa. La verdadera lucha que enfrentamos los humanos es entre lo perfecto y lo menos perfecto: “Si alguno viene a mí, y no aborrece (ama menos) a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.” (Lucas 14:26)

“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” (Lucas 9:23)

“Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.” (Lucas 9:62)

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.” (Colosenses 2.8-10)

Estas palabras de Pablo demuestran que el propio Señor prohíbe el matrimonio con una separada: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; 11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. 12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. 14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer? 17 Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.” (1 Corintios 7.10-17)

Advertencia a los que se autodenominan cristianos: no sigan blasfemando el nombre del Eterno porque “Por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.” (Efesios 5.6)

Tenga presente las siguientes escrituras:

Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.” (Hebreos 6.4-6)

Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos 10.26-31)

… los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.” (2 Pedro 3.7)

Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” (Mateo 5:27-28)

Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente (por ejemplo: no era virgen), le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer, no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.” (Deuteronomio 24.1-4)

La actual sociedad fomenta el trabajo de la mujer fuera del hogar, haciendo oídos sordos de 1 Timoteo 2: 15 “Pero la mujer se salvará si cumple sus deberes como madre, y si con buen juicio se mantiene en la fe, el amor y la santidad” (Versión Popular “Dios Habla Hoy”) El diablo es quien no quiere que la mujer se salve, por eso la incita a no cumplir sus deberes maternales, para que se desentienda de sus hijos, trabaje fuera del hogar y se condene a sí misma. La codicia y el amor al dinero de las mujeres han facilitado el adulterio y la fornicación. Afirman que el trabajo es el ámbito ideal para las infidelidades: uno de cada tres casos de adulterio se consuma en horario laboral. No existen nuevos pecados, sino “nuevas formas de pecar”, y entre esas formas figura el hecho de ser infiel incluso sin concreción, a través de internet, mediante chats o foros (http://clar.in/1k8QCqk)

Estamos viviendo tiempos semejantes a los de Sodoma, Gomorra y el diluvio, una sociedad entregada al materialismo, desenfreno sexual y deslealtad. Los hombres son los principales responsables de esta depravación generalizada, ya que por lo general son drogadictos y borrachos y en lugar de trabajar para sustentar a su familia (Efesios 4.28 / 2 Tesalonicenses 3.10-12), buscan mujercillas llenas de pecados para que los sustenten a ellos, y no tienen el menor recato para fornicar con la divorciada incluso delante de los hijos de estas adulteras. El pervertido, que en no pocas ocasiones es homosexual, usa de pantalla a las divorciadas para encubrir su sodomía y mantiene una relación que es el punto de partida para la degradación social que vemos, teniendo presente que el riesgo de abusos sexuales a los menores es potenciado cuando una adultera convive o se casa con un pervertido; el daño a los “hijastros” es tremendo, porque con semejante ejemplo de padre y madre que menosprecian al Creador será muy difícil que ellos entienda el respeto a Dios. Pasemos a Malaquías 2.14-16: “Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto. 15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud. 16 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales.”

Vea: La deliberada estupidización del mundo

Daniel Estulin, afirma: “los estudiantes de EE.UU. son una banda de degenerados y analfabetos”. Declaraciones de Charlotte Iserbyt, consejera jefe de política del departamento de educación de Estados Unidos. Revela cómo los “agentes de cambio” en la educación tienen como propósito cambiar la forma de pensar de los cristianos para que acepten cosas como educación sexual y drogas.

Lea:

Educación sexual bíblica

Vea:

Psiquiatría, industria de la muerte

La verdad sobre la psiquiatría

Son tiempos peligrosos y el Señor demanda de nosotros santidad: no se conforme con menos.

Bendiciones.

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