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Día de San Valentín

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Día de San Valentín, ¿día del amor y la amistad, o fiesta de inmoralidad sexual?

  1. Día de San Valentín: Así como la Navidad, la Pascua florida, Semana Santa, Halloween, el Año Nuevo y otras festividades de este mundo, el día de San Valentín es otro intento de “encubrir” las costumbres pervertidas y las observancias de los dioses paganos y los ídolos para “cristianizarlos”. Tan inocente e inofensivo como pueda parecer el Día de San Valentín, sus tradiciones y costumbres se originan de dos de los festivales paganos más pervertidos sexualmente de la historia antigua: Lupercalia y el día de fiesta de Juno Februata. Celebrada el 15 de Febrero, Lupercalia (conocida como la “fiesta de licencia sexual”) fue mantenida por los antiguos romanos en honor de Luperco, el dios de la fertilidad y agricultura, protector de manadas y cosechas, y un poderoso cazador, especialmente de lobos. Los romanos creían que Luperco protegería a Roma de bandas de lobos, los cuáles devoraban ganado y personas. No fue hasta el año 496 D.C. que la iglesia en Roma pudo hacer algo acerca de Lupercalia. Incapaz de eliminarla, el Papa Gelasio la cambió del 15 de febrero al 14 y la llamó el día de San Valentín. Esta fue nombrada así por uno de los santos de esa iglesia, quien en el año 270 D.C, fue ejecutado por el emperador debido a sus creencias. Ayudados por las vírgenes vestales, los Luperci (sacerdotes masculinos) conducían los ritos de purificación al sacrificar cabras y un perro en la cueva de Luperco en la colina de Palatina, donde los romanos creían que los gemelos Rómulo y Remo se habían refugiado y habían sido alimentados por una loba antes de que finalmente fundaran Roma. Vestidos de un taparrabos hecho de cabras sacrificadas y rociadas de su sangre, los Luperci corrían por roma, golpeando a las mujeres con februa, correas hechas de pieles de cabras sacrificadas. Los Luperci creían que los azotes purificaban a las mujeres y les garantizaban su fecundidad y un fácil nacimiento.
  2. Febrero se deriva de februa o “medios de purificación”. Para los romanos, febrero era también sagrado para Juno Februata, la diosa de febris (“fiebre”) del amor, y de las mujeres y el matrimonio. El 14 de febrero, se ponían billetes (pequeñas piezas de papel, cada una de las cuales tenían el nombre escrito de una adolescente) en un contenedor. Los jóvenes adolescentes entonces escogían un billete al azar. Los muchachos y muchachas cuyos nombres fueron escogidos se convertían en “pareja”, uniéndose en juegos eróticos en festivales y fiestas por toda Roma. Después del festival, ellos permanecerían como parejas sexuales por el resto del año. Esta costumbre fue observada por siglos en el Imperio Romano. En 494 d.C., el Papa Gelasio renombró el festival de Juno Februata como la “fiesta de la purificación de la virgen María”. La fecha de su observancia fue más tarde cambiada del 14 de febrero al 2 de febrero. Es también conocida como la Candelaria, la presentación del Señor, la purificación de la virgen bendecida y la Fiesta de la presentación de Cristo en el Templo. Después de que Constantino había hecho de la iglesia romana la religión oficial del Imperio Romano (en el año 325 D.C.), Los líderes de la iglesia quisieron eliminar los festivales paganos de la gente. Lupercalia era la primera en su lista, pero los ciudadanos romanos pensaban de forma diferente. No fue hasta el año 496 d.c. que la iglesia en Roma pudo hacer algo acerca de Lupercalia. Incapaz de eliminarla, el Papa Gelasio la cambió del 15 de febrero al 14 y la llamó el día de San Valentín. La iglesia encubrió a Lupercalia aún más. En lugar de poner los nombres de las muchachas en una caja, los nombres de los “santos” fueron escogidos por muchachos y muchachas. Era entonces la responsabilidad de cada persona imitar la vida del santo cuyo nombre él o ella habían escogido. Esto fue un vano intento de Roma para “encubrir” una observancia pagana “cristianizándola”, la cual Dios no ha dado al hombre el poder o autoridad para hacerlo. Aunque la iglesia en Roma había prohibido el sorteo sexual, hombres jóvenes aún practicaban una versión menos fuerte, enviando a las mujeres que ellos deseaban un mensaje romántico escrito a mano conteniendo el nombre de San Valentín
  3. Con los siglos, las tarjetas del día de san valentín llegaron a ser populares, especialmente a finales del siglo dieciocho y a principios del siglo diecinueve. Estas tarjetas eran pintadas con fotos de Cupido y corazones, y meticulosamente decoradas con encaje, seda o flores. Valentín viene del latín Valentinus, el cual se deriva de valens — “ser fuerte, valiente, grande, poderoso”. La Biblia describe a un hombre con un título semejante: “Y Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra. Este fue vigoroso cazador delante del Eterno; por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante del Eterno”. (Gén 10.8-9). Se decía que cazaba con arco y flecha. Para los griegos, de quienes los romanos habían copiado la mayor parte de su mitología, Luperco era conocido como Pan, el dios de la luz. Los fenicios adoraron la misma deidad como Baal, el dios sol. Baal fue uno de los muchos nombres o títulos de Nimrod, un vigoroso cazador, especialmente de lobos. Él también fue el fundador y el primer señor de Babel (gén 10.10-12). Desafiando a Dios, Nimrod fue el originador de la religión babilónica misteriosa, cuyas mitologías habían sido copiadas por los egipcios, los griegos, los romanos y una multitud de otros pueblos antiguos. Bajo diferentes nombres o títulos — Pan, Luperco, Saturno, Osiris — Nimrod es el hombre fuerte y dios guerrero cazador de los antiguos.

El título Baal significa “señor” o “maestro”, y es mencionado a través de la Biblia como el dios de los paganos. Dios advirtió a su pueblo a no adorar o siquiera tolerar aún los caminos de Baal (Nimrod). En el antiguo caldeo (el idioma de los babilónicos), Bal, el cuál es semejante a Baal, significa “corazón”. Aquí es dónde el símbolo de corazón de Valentín se originó.

  1. Cupido viene del verbo latín cupere, que significa “deseo”. Cupido era el hijo de Venus, la diosa romana de la belleza y el amor. También conocido como Eros en la antigua Grecia, él fue el hijo de Afrodita. Según el mito, él fue responsable de preñar numerosas diosas y mortales. Cupido fue un arquero de apariencia infantil (recuerde, Nimrod era un arquero hábil). La mitología describe a Cupido como teniendo ambas personalidades, cruel y feliz. Él utilizaría sus flechas invisibles, con la punta cubierta con oro, para impactar a hombres y mujeres confiados, causándoles enamorarse locamente. Él no hacía esto para beneficio de ellos, sino para manejarlos con pasión intensa, para hacer sus vidas miserables, y para reírse de los resultados.  “No aprendáis de las naciones […] Porque las costumbres de los pueblos son vanidad” Jer 10.2-3. […] Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Mateo 15:9. Dios describe a los “paganos” como aquéllos que adoran cosas que él ha creado (animales, el sol, la luna, estrellas, arboles, etc.), o los ídolos hechos por hombres, o cualquier cosa excepto el único verdadero Dios. Él llama paganas a tales personas y sus prácticas. Los verdaderos cristianos entienden que Dios odia cualquier costumbre, prácticas y tradiciones que tienen sus raíces en el paganismo. “No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos” Lev 18.3 “Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo el Eterno vuestro Dios”. Los Israelitas fueron severamente castigados a causa de que codiciaron las costumbres paganas, rituales, tradiciones y prácticas. Los padres hoy esperan que sus pequeños se “enamoren” y tengan novios y novias. Ellos piensan que es “lindo” cuando los niños pequeños y las niñas se toman de las manos y actúan como una pareja, robando uno o dos besos cuando nadie lo está viendo. No obstante estos mismos padres se sorprenden cuando sus adolescentes, “pequeñas niñas”, se embarazan, o cuando adquieren una enfermedad transmitida sexualmente, o tienen un aborto a sus espaldas. El día de San Valentín es sólo una de las muchas herramientas que el “dios de este mundo” (2 Cor 4.4) utiliza para conseguir que los padres sacrifiquen la inocencia de sus hijos.
  2. Cuándo los adolescentes escogen los nombres de otros en un sorteo y envían tarjetas de San Valentín y regalos unos a otros, declarándose su “amor”, ellos están aprendiendo los primeros pasos de relaciones íntimas que el dios creador designó específicamente para adultos emocionalmente maduros. En lugar de abrazar la inocencia sin preocupaciones de la juventud, creciendo sin los dolores de cabeza y las penas de la edad adulta (como buscar un empleo, pagar las cuentas, el matrimonio, criar una familia, etc.), los hijos hoy están siendo enseñados a codiciarse unos a otros. Están atrapados en un drama diario de “si me amas puedes dormir conmigo; estoy embarazada; no es mío, ella tuvo un aborto”. Para cuando ellos alcanzan la edad adulta, virtualmente cada trozo de la inocencia, sinceridad y decencia moral han sido robados de ellos. Drenados emocionalmente, tienen las actitudes hastiadas del mundo de “ya he estado ahí, ya lo he hecho”, y sus vidas están sólo empezando. Este es el porque vivimos en un mundo donde las adolescentes vírgenes son raras de encontrar, donde lo que solía ser llamado “amantes” y “vivir en pecado” es ahora simplemente “vivir juntos”; donde el sexo es nada más que una recreación física sin sentido, sin cariño emocional, sin cuidado, sin interés; donde las personas cambian de pareja sexual tan convenientemente como ellos cambian de ropa; donde los solteros de veinte o treinta ya han tenido por lo menos cinco parejas sexuales; donde los hombres no son mencionados como “mi esposo”, o “mi prometido”, sino como “el papá de mi segundo bebé”. Satanás ha engañado al mundo entero (Apo 12.9) en múltiples formas, especialmente cuando se trata de relaciones íntimas. El día de San Valentín es sólo una de estas herramientas de engaño. Acerca de este sistema pagano y satánico, Dios ordena a los verdaderos cristianos, “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apo 18:4)
  3. El día de San Valentín se origina del paganismo antiguo de este mundo influenciado por satanás. Este día está diseñado para engañar a la humanidad apelando a los deseos de la carne, o como la Biblia dice, las obras de la carne. “Y manifiestas son (hechas obvias) las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría […] borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas” (Gál 5.19-21). ¿Alguna de estas le suena como Lupercalia? Fundamentalmente, “los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios”.

Un verdadero cristiano está enfocado en el pronto venidero reino de dios (Mat 6.33) y el mundo por venir, no en los fuertes deseos carnales de este mundo. Un verdadero cristiano debe esforzarse para “remover el viejo hombre” y activamente imitar el perfecto, recto ejemplo de Jesucristo. Un cristiano sabe que debe salir activamente de este mundo, fuera de sus costumbres, prácticas y tradiciones infectadas del paganismo. ¡Los cristianos no celebran el día de San Valentín!

Bendiciones.

Bibliografía, Referencias y Obras Citadas:

  1. SANTA BIBLIA, Version Reyna Valera 1969 2. San Valentin, tomado de: http://es.wikipedia.org
  2. Origins of St. Valentine’s Day, www.americancatholic.org/
  3. Valentin el Santo que no existió (2007), tomado de: http://www.periodistadigital.com/religion/object.php?o=575128
  4. Cupido, http://es.wikipedia.org/wiki/Cupido 6. Jack B. Oruch: “St. Valentine, Chaucer, and Spring in February” (San Valentín, Chaucer y la primavera en febrero), en Speculum 56.3, julio de 1981, pág. 534 a 565). La investigación literaria de Oruch no encuentra antes de Chaucer ninguna asociación entre san Valentín y el amor. El profesor concluye que Chaucer habría sido «el creador original de este mito» (Colfa.utsa.edu). 7. NovaReinna.com (Día de San Valentín: la leyenda del Santo). 8. Jack B. Oruch: “St. Valentine, Chaucer, and Spring in February” (San Valentín, Chaucer y la primavera en febrero), en Speculum 56.3, julio de 1981, pág. 534 a 565). 9. Plutarco: Vida del César (Penelope.UChicago.edu). 10. Cómo eran las lupercales (TravelGuides.LastMinute.com 11. Troth Wells, Nikki van der Gaag (2006). Intermón Oxfam Editorial. ed. La amarga dulzura del chocolate. p. 39. ISBN 8484524329. 12. http://books.google.com/books?id=dG0CYvtUwuQC&pg=PA39&dq=japan+chocolate+saint+valentin&client=opera&hl=es. 13. The Catholic Encyclopedia 14. Pablo de Tarso: ciudadano del Imperio, escrito por Paul Dreyfus 15. Diccionario Strong

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